
El yacimiento de Vaca Muerta continúa consolidándose como el motor energético del país, marcando en febrero un nuevo hito histórico en su desarrollo. Durante el mes se realizaron 1.978 etapas de fractura, la mayor cifra jamás registrada en la región, superando el récord alcanzado en enero.
El ritmo del fracking, medido en etapas de fractura, es el mejor indicador del nivel de actividad de un desarrollo no convencional como Vaca Muerta. Según el informe del country manager de NCS Multistage, Luciano Fucello, para la Fundación Contactos Energéticos, febrero fue un mes clave para la industria, con un crecimiento del 12,32% respecto al mes anterior.
Este nivel de actividad fue impulsado por la participación de ocho operadoras, una cifra inusual en Vaca Muerta, donde generalmente trabajan entre seis y siete empresas en simultáneo. YPF lideró el ranking con 709 etapas de fractura, seguida por Vista, la firma de Miguel Galuccio, que alcanzó las 337 punciones.
Por el lado de Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, se posicionó en tercer lugar con un fuerte enfoque en la producción de petróleo. Le siguieron Tecpetrol, del Grupo Techint, con 141 etapas de fractura, y Shell, con 128 punciones. También participaron TotalEnergies (96 etapas), Pluspetrol (58) y Chevron, que cerró su campaña con 16 fracturas.
El récord de actividad en febrero anticipa un incremento significativo en la producción de petróleo en los próximos meses, dado que la mayor parte de los trabajos se enfocaron en pozos de crudo. Por el contrario, en el sector del gas natural no se prevé un crecimiento inmediato, ya que la producción sigue enfrentando el declino del gas convencional.
Este impulso en Vaca Muerta refuerza su rol clave en la economía argentina, consolidando al yacimiento como un polo estratégico para la producción de hidrocarburos y atrayendo la atención de inversores en el sector energético.